martes, 4 de junio de 2013

El retorno de la Vieja Guardia

Por mandato divino viene bajando, pero resguardando no bajar tanto, la Vieja Guardia de prisa, a mirarnos las verijas. Vienen con toda su sapiencia, también con su grandilocuencia: ¡Muévanse todos para el lado, que ya pasaron los cuatro años! Coordinaciones de por medio, a fotografiarse con los medios. ¡Ni se atrevan jovencitos, ya les pasamos el partido un ratito! Schilling, la alegría ya viene.

viernes, 19 de marzo de 2010

miércoles, 12 de agosto de 2009

Corte editorial


Comuníquese a la parte de mí
que no ha entrado en comunicación conmigo mismo,
que las tardes vecinas me declaro en crisis
y en estado de sitio se encuentran las ganas.

Anóteseme conectado con la rabia,
traicionándome,
aponiéndome,
manoseándome,
moldeándome.

Publíquese la decisión de ser incongruente
a cualquier precio y a través de cualquier medio
con el único fin de mantener desinformado
a quien se atreva a darle lógica al curso del reloj.

Archívese este capítulo
que no es más que una seguidilla de paradojas
de un libro inconcluso y siempre recursivo
lleno de faltas de ortografía y faltas a la verdad.

martes, 19 de mayo de 2009

Entre paréntesis


Entre paréntesis tengo una angustia absoluta,
que me carcome por cada hoja de este otoño macabro.
Entre paréntesis se me pudren los espejismos,
se me desarma el horizonte.
Entre paréntesis sigo distanciado conmigo,
y me rebelo a la cotidianeidad de los hechos.
Entre paréntesis me duelen las cicatrices,
se reabren periódicamente las heridas.
Entre paréntesis me acuesto con la muerte,
el sulfato del fin perfuma las habitaciones.
Del paréntesis hacia fuera sigo avanzando,
pero no sé adónde.

jueves, 14 de mayo de 2009

Se me perdió un poema


Una noche como tantas, escape a un bar a emborracharme. Escapar del asesino de mi poeta que coexiste entre mis carnes. Escapar de la inocencia del hombre público que aparece en Google, registros indexados, y tanta otra porquería. Escapar de la tormenta cotidiana de lidiar con los dos bandos de mi sentir.
Así que tome mi sombrero, me puse mi abrigo y fui a la barra de siempre. Pedí lo de siempre. Comencé mi camino a la embriaguez sin retorno. Busque entre mis bolsillos algún papel, algún lápiz. Nada. Entonces, como en alguna otra ocasión, me robé un par de servilletas y le pedí un lápiz a la cajera. Me hundí en la tinta y comencé a esbozar melosías descarnadas. Y he ahí la visualización del problema, al darme cuenta que perdí un poema.
El de las quimeras y las luchas por futuro.
El de revoluciones completas.
El poema que me erizara el alma.
El verso valiente proponiendo más que monedas.
El poema describiendo el fin de soledades.
El verso intransigente para los perpetuadores.
Me revelé a la estática, a la victoria del verso sobre el asesino de mi poeta. Y brinde por el recomienzo, por los versos venideros y mis compañeros que acompañarán el camino al renacer de los poetas adormecidos en los bares de esta ciudad oscura.
Al día siguiente una llamada me recordó que debía seguir blufeando por el camino de las estructuras. Se me perdió un poema una y mil veces.

martes, 31 de marzo de 2009

La Vida y La Libertad


Suena a canción de la trova, y aunque lo es, aquí no lo es tanto. Más bien se refiere al enfrentamiento cotidiano con el dilema de Ser, pero Ser Libre. De enfrentarse a las traiciones cotidianas y a las muertes que conlleva. Como al mismo al tiempo, abren un espacio de posibilidades para reinventarnos, para reinventarme en mí y en ustedes, en ti. Como al mismo tiempo son espejos de dolores lejanos y de los que vendrán sin duda.
Y es que la libertad tiñe de amargura nuestras amadas cadenas. Como en el parto la cría, como la madre. Porque la libertad es tan macabra como la selección natural, y a diferencia de ella, no siempre es adaptativa.
En el romper de este eslabón que aun ni siquiera comencé a saborear, me quedo con una serie de siempre incompletos aprendizajes e imágenes. Me quedo con un café y con la palabra, con un apretón de manos, símbolo de la esperanza mutua de construir con otros un espacio en donde seguir construyendo dudas. Me quedo con internados, con niños y niñas desesperanzados del futuro. Me quedo con los mismos niños y niñas, en los mismos internados, construyendo “un algo” cuando logramos condimentar el aire con una pizca de futuro. Me llevo a cuesta la politiquería, pero también la política consecuente del maestro que espada en mano abre caminos donde incluso la manoseada Educación 2.0 olvido que había niños con los ojos abiertos como huevos fritos. También me llevo la desesperanza de tantos otros maestros que en sus acciones no cosechan frutos. Me llevo también mi tristeza al ver a aquellos que sin acciones se atrevieron a darlo todo por perdido. Cargo también con mis errores y mis renuncias momentáneas, con mi debilidad y mis contradicciones, también me las llevo para seguirlas enfrentando. Me llevo un par de lágrimas íntimas desde la impotencia de no poder hacer más, y un par de lágrimas más cuando sentí que hicimos algo…
Pero me voy sin rabias, me voy con mi tristeza. Esa que me mueve a intentarlo de nuevo y a creer que es posible reinventar el sueño hasta dar con la ecuación que permita construir con un par de certezas. Las de vida, las de libertad.

martes, 17 de marzo de 2009