lunes, 28 de abril de 2008

Duele

Unto la pluma en la llaga abierta y me pongo a escribir.


Me atrevo a decir que duele desde el mar al hueso,

desde la infancia al sueño,

del escondite a la certeza,

desde la pobreza al beso.

Duele desde todas partes

y hacia el todo que es nada.


Duele creer que ya no duele

mientras mastico el vino tibio.


Duele que hayas venido de una forma,

duele que te quedaste de otra.

Duele porque estás y estás ausente,

duele porque estás y no quieres venir.



miércoles, 23 de abril de 2008

Buena suerte y hasta luego


Me voy para poder volver a buscarme,

aunque algo obligado y con desgano,

igual me voy aunque quisiera quedarme.


Me voy para transformarme,

para poder de una vez encontrarme.

Me voy porque estoy cansado

de andarme hiendo siempre.


Me voy porque quiero quedarme conmigo

y que alguien se quede conmigo sin miedos,

y que me sueñen como yo sueño.


Que construyamos,

que nos reconstruyamos.


Me voy vacilante,

muriendo un poco al pensar que me voy

y que tal vez ya no haya nada cuando regrese.

jueves, 20 de marzo de 2008

Amar


Una tripa loca,

infrahumana,

que habita ermitaña cerca del pecho,

que está mala gestada por el paso del tiempo,

vino a susurrarme una herida esta noche plutónica.


Me dijo al oído con triste ironía:

“El amor es esperarlo todo.

No recibir nada de lo que esperas.

Y aun así seguir amando

hasta que la sangre haga rechinar las tripas”.


Y yo como siempre fui contestatario

puse en juego toda mi estrategia.


Le invite a mi mejor botella de vino

y comencé a contarle sobre tus ojos,

sobre las erupciones,

los temporales de viento.


Le conté de las canciones,

de los versos,

de los sueños rejuvenecidos,

de las revoluciones a carne viva.


A la segunda copa estaba tan borracha,

que no fue capaz de un solo contra argumento.

jueves, 13 de marzo de 2008

Los segundos que perdemos


Desnudarse ante la cama vacía,

es como vaciar las esperanzas que quedaron antes que viniera la sombra

inmiscuyéndose entre la luz que hace segundos regalaban tus ojos.

Es creer en esta oscuridad absurda que ya no queda nada,

sabiendo que tienes tanto para regalarme.

Es conocer el miedo,

es navegar entre tus pairos,

es desconocer el rumbo fijo,

es embarcarse en los segundos.

Es tanto de nada,

y es tan todo de lo que siempre sueño,

que la poesía se vuelve absurda

observando que vive entre la distancia de tu labio superior hasta tu labio inferior.

Ahí se envuelve el misterio de mis noches desveladas.

Y hoy la encuentro.

Pero te encuentro en medio de tus miedos.

Y yo queriendo la lucha que espere y ya no esperaba.

Y yo soñando los sueños que ya no tenían ventanas

para mirar el mar de las olas que revientan cuando aparece tu beso.

Y yo queriendo ser libre,

y tú aferrándote al yugo.

Y yo amándote tanto que solo se escribir este absurdo.

martes, 4 de marzo de 2008

Por ti


Será que busco vida entre el amanecer de tu piel

y encuentro jardines indescriptibles,

huracanes de color estremeciendo las sombras que atesoré junto al tiempo que parecía inalterable en su estación oscura…

la que llenó de sarcasmos mis intentos de ver la luz en el centro de mi piel.

Pero eres revolución.

Rebelión desde la carne que transforma el alma de las cosas,

las reconfigura dándole sentido al beso que me regalas esta tarde

en donde todo el viento del mundo acompaña mi grito de libertad,

abriendo el mar, expulsando los cuervos.


Es la que no me deja seguir escribiendo frente a esta pantalla

y comienza a arrastrarme

para escribir mis sueños en su piel

mientras desordenamos la cama.

viernes, 29 de febrero de 2008

Jueves 4.37 am: Parafraseando al héroe del silencio

La noche embriagando los sentidos, manoseando las esperanzas, maldiciendo la noche. O sea a sí misma, al mismo que maldice. Retozando la embriaguez del crepúsculo de la rueda de la fortuna. Soñando con las canciones que nunca creé, pero que viví en una tocata oscura… sangrienta… pero llena de sueños que eligieron ser oscuros por temor a ser una luz tan luminosa, que podría llegar a encender las quimeras más imposibles del inconsciente. Maldiciendo el amanecer que aparece insurrecto por la ventana del fin del verano.

Y no se puede dormir ante tanta hermosura solitaria.

Amanece tan pronto… y yo tan fuertemente débil, soñando con que puedo manejar todo esto… nada me puede tocar. Todo me toca y nada me apresa a sus razones, a su conciencia consiente.

Y tú estás pero no estás. Estás en la memoria del futuro, en el inicio del fin. Porque la perfección de tú encuentro es la amenaza de configurar la historia que rompe la melancolía. Es el aviso de la vida que desterré hace cinco dolores atrás. Es la condena de vida a mi muerte anticipada. Porque amenazas con luz esta oscuridad instalada. Porque le dices que si a este no rotundo.

Y tus estrellas iluminan, sirven de guía. Contagian cual analgésico la enfermedad que cuido tozudamente. Y me puedes tocar.

Y no me arrepiento de haberte regalado mi oscuridad. No me arrepiento de tus miedos, de tus lágrimas desilusionadas. Eso es lo que fui… lo que ya no soy ante tus ojos de plaza pública… de silencio… de desierto.

Tus ojos…los dos puntos donde confluyen las mas oscuras luminosidades del credo que hoy esbozo. El credo que convierto en rock. Que canto con mi voz pastosa, castigada por mis cigarrillos que tanto odias y que tanto disfruto. Con estas borracheras amargas de extrañar tu cuerpo, de excomulgar tu ausencia… porque tu ausencia es el único pecado que reconozco. Porque tu ausencia, ésta y todas las noches, es el infierno de ésta mi pagana existencia. Este infierno en el que me revuelco hasta tu próxima proximidad… en la espera de lo que tal vez me darás. En lo que he esperado siempre, que no esperaba que llegara, y que ya no puedo esperar mas, sino solo intentar vivir.

Todo tiempo futuro será mucho mejor. ¿Podrías creer en mi?.

domingo, 24 de febrero de 2008

La Herida


La que se hace notar en el momento menos esperado. Cuando ya no la espero. Cuando ya casi la olvido. Esa que se reabre y desaloja las esperanzas que pretenden avecinarse por mi ventana. La que me recuerda, me castiga, me culpa y no me deja mirar hacia el norte del día.


Por la cual pierdo todo, por la cual no conservo nada.

Porque ni siquiera la tengo a ella, sino que es ella la que me tiene y me deja cuando quiere. Porque no la quiero y la conservo con una pasión inefable.

Porque sigue siendo la gran historia, el hilo conductor dentro de mis pequeñas escenas, determinando el curso de los acontecimientos, atándome las manos, escondiéndome el sol.

Porque a pesar de que esta tarde gris de domingo sureño la maldigo y la expulso, la dejo sangrar y yo sangro con ella. La zurzo por enésima vez con los hilos de las razones que me ha dado tu encuentro.

Maldigo esta llaga que te hace horrizarte ante mi piel, que me aleja del sueño que trajiste a este espacio de la materia que solo esperaba nada. Maldigo el surco que soy yo mismo, maldigo mi esencia herida, mis sueños heridos, mi estúpida agonía adelantada por no esperar tu encuentro.